Su cesta está vacía.

"Mujer Amante….El arte de seducir"

Cuando era chiquita, my abuelito decía que yo era una mezcla de ángel y demonio.

Si me viera ahora, sabría que su definición se acerco en mucho a la realidad.

La parte diabólica de mi personalidad se canaliza por un solo lado: un deseo irrefrenable de tener sexo.

Los hombres tienen un interés increíble para mí. Obviamente yo les resulto atractiva.

No tengo problema en lograr el hombre que deseo. Siempre me he preocupado por tener muchas amigas, ellas, me presentan primos, hermanos y demás varones parientes.De esa manera mi campo de cacería se amplia un poco cada día.

 

Les contare una de mis ultimas experiencias, se la puede tomar como  una incursión típica en la vida sexual de un hombre que, se supone, le pertenece a otra.

Me invitaron a una reunión. Llegue puntual, vestida discreta, sin que eso impidiera a quien me mirara tomar nota de mis bien formadas curvas.

Lo primero que hice después de saludar a la anfitriona fue observar a los presentes.

La noche prometía acción. Había algunos ejemplares que valía la pena poner a prueba.

El paso siguiente consistió en ir a la cocina para ayudar a servir a los invitados: esto permite circular sin problemas entre los presentes. Llegue con una bandeja de copas hasta el sector donde se encontraban dos sujetos que me interesaban.

La esposa de uno de ellos se aparto del grupo para pasar a hablar con una amiga. El otro sujeto también se fue. Me quede a solas con la victima.

Le ofrecí una copa y le dije que le sentaría bien tomar algo fresco, porque la temperatura del ambiente estaba subiendo rápidamente.

Pronuncie las palabras cargándolas de contenido sexuales tomo la copa y bebió varios sorbos mirándome a los ojos. Yo deposite la bandeja en una pequeña mesa y tome una copa para mí, hice caer el contenido de las copas que estaba en la bandeja sobre el pantalón de mi victima. Lógicamente, me ofrecí a limpiárselo inmediatamente.

Le pedí que siguiese al baño. El lo hizo como un perrito obediente. Apenas entramos, cerré la puerta con llave y tome una tolla para limpiarle el pantalón mientras le repetía que eso me había sucedido por culpa suya, ya que el me había puesto inquieta y nerviosa. Mientras le decía todo eso me movía sensualmente y deje que uno de los breteles de mi vestido se me deslizara hombro abajo para que pudiera ver una porción de mis senos. El se había dado cuenta de mi maniobra desde el vamos.

Me tomo desde atrás, pasándome primero las manos por la cintura y subiéndolas luego hasta atrapar mis duros y hermosos pechos. Gemí excitada al percibir su aliento sobre mi cuello  y  luego sus labios buscando los míos.

No nos dijimos nada, le baje el cierre del pantalón y le quite el cinturón.

Tenia un boxer y note, a la luz del baño, que estaba mejor equipado de lo que yo había imaginado. Su erección era plena...

El me quito el vestido, demostrando mucha práctica, y me saco la bikini.

Me beso los pechos, mientras me acariciaba las nalgas. Todo esto lo hicimos de pie.

Después el me hizo reclinar contra el lavatorio, se agacho entre mis piernas y comenzó a besarme el ano. Me gusta que me besen atrás, así que lo deje seguir.

Una vez mi orificio posterior quedo bien lubricado, él paso varias veces su miembro por mi vagina para lubricarla con mi excitación; me separo un poco mas las piernas e inicio la penetración, al tiempo que me estimulaba los pezones sin cesar.

Yo estaba muy excitada y el también. Su miembro se deslizo rápidamente hacia mi interior después de vencida la primera barrera.

Moví la cola hacia atrás, al encuentro de cada una de sus penetraciones, que se volvían furiosas a medida que transcurrían los segundos.

El estaba haciendo lo imposible por aguantarse y yo tampoco quería dejar que el orgasmo le viniera tan pronto.

Fue así que prolongamos los movimientos de avance y retroceso tanto como pudimos.Yo sentía como su pene crecía un poco más a cada momento en mi interior.

Estábamos empapados en transpiración y yo tenía los pechos enrojecidos por las intensas caricias.

En voz muy baja le pedía que continuara y me la diera con todo.Unos segundos después, percibi el choque de sus testículos contra mis nalgas, el gimió y dijo que ya no podía mas la sensación de un liquido tibio en mi interior detono el orgasmo.

Me estremecí y aun estaba temblando cuando el retiro de mi cola su miembro ya fláccido.

Cuando lo miré, estaba increíblemente turbado. Se subió el boxer y el pantalón, se levanto el cierre y se ajusto el cinturón. Salio del baño con una torpeza para nada digna.

Yo me quede sonriendo mientras me higienizaba.

Pensé que probablemente se pasaría el resto de la noche preocupado.

Una vez recuperada la compostura mire la hora; recién eran las doce de la noche; aún me quedaba tiempo para un encuentro mas.

Salí a reunirme con el resto de los invitados. Detecte varios candidatos para un encuentro fugaz.

Pero eso…será tema para otro relato más…

Copyright © 2010: Marcela Ocampo
Es tan solo una cuestión…de vivir al extremo, cada instante, cada situación, con el sabor que da lo prohibido.